✅ Científicos Eliminan la Sed del Mundo

Agua potable, bajo demanda y desde el aire, así reza el titular del programa piloto de Darpa «AWE», atmospheric water extraction. Las tecnologías de extracción de baja potencia podrían capturar agua potable del aire árido ambiental, dando a las tropas desplegadas una mayor flexibilidad de misión.

Desde principios de año, la agencia de proyectos avanzados de defensa de los estados unidos va en camino de eliminar la sed en el planeta, aunque exclusivamente para uso militar, sino fuera así, terminaría el juego de control de la élite mundial.

Científicos militares

Recordando la regla del 3 de la supervivencia, son 3 minutos sin aire, 3 días sin agua y 3 semanas sin comida. Bien, vamos a centrarnos en la segunda de las necesidades fisiológicas del ser humano, beber agua cuando tenemos sed.

Algo simple de obtener en occidente, entre comillas, aunque en entornos áridos, el agua potable es otro cantar. Es aquí, y por temas de logística militar, que no por motivos humanitarios, donde Darpa ha clavado sus garras, como generador de ciencia vanguardista.

Eliminar la sed de las tropas

Saben por propia experiencia, que proporcionar agua potable a las tropas desplegadas que operan en entornos de bajos recursos o disputados, no es una tarea sencilla. Los equipos de logística enfrentan un gran riesgo de entregar agua y, a menudo, incurren en lo que de otro modo serían víctimas evitables.

Seth Cohen, gerente del programa dice: “En este momento, el ejército depende de la purificación de las fuentes regionales de agua dulce y salina, o del agua embotellada transportada, ninguna de las cuales es óptima para las fuerzas móviles, que la hacen operar de forma rígida y con riesgos de desabastecimiento. DARPA está recurriendo a la extracción de agua atmosférica como una solución potencial que ofrece la máxima flexibilidad operativa con un riesgo mínimo».

La atmósfera como surtidor de agua

El nuevo programa de Extracción de agua atmosférica (AWE) de DARPA se propone reducir al mínimo ese riesgo, al dar a las unidades desplegadas la tecnología para capturar agua potable del aire en el mismo lugar en cantidades suficientes, para satisfacer las necesidades diarias del guerrero, incluso en áreas extremadamente secas del mundo.

DARPA está abierto a varios enfoques, con énfasis en sorbentes avanzados que pueden extraer rápidamente agua del aire ambiental y liberarla rápidamente con un mínimo de energía. Estos materiales sorbentes, ofrecen soluciones potenciales para el desafío AWE, siempre que puedan producirse a la escala necesaria y permanecer estables durante miles de ciclos de extracción.

Adiós a la escasez de agua

Además de desarrollar nuevos sorbentes, los investigadores de AWE van a diseñar sistemas para optimizar su idoneidad para fuerzas altamente móviles, reduciendo sustancialmente los requisitos de tamaño, peso y potencia en comparación con las tecnologías existentes.

«En última instancia, la tecnología podría incluso disminuir la motivación para los conflictos sobre los recursos al proporcionar una nueva fuente de agua potable a las poblaciones estresadas», termina comentando el director del programa.

La sed como agente conflictivo

Los proyectos de geoingeniería, cuya tecnología lleva con nosotros desde la II Guerra Mundial como mínimo, con la cuál realizan una guerra climática silenciosa a su antojo, reducen objetivamente las posibilidades de paz. Es decir, poseen tecnología suficiente para hacer llover en desiertos, ¿Os suenan los cloudbusters, o el orgón, por ejemplo?

Aquí la solución, sin caer en la ingenuidad, sería dejar de financiar con ingentes cantidades de dinero público de todos, proyectos con motivaciones militares, ya que, esa motivación inicial conlleva una serie de consecuencias, como podemos apreciar en la cuestión biológica, tan de moda en la actualidad.

Del mundo militar al mundo civil

Sin embargo, si la humanidad avanzara desde un prisma del bien común, de colaborar, de mejorar la calidad de vida de la especie, el salto como civilización sería rápido y espectacular.

Por ejemplo, como bien sabemos, desde que Nikola Tesla inventó la torre Wardenclyffe podríamos vivir en un mundo de abundancia para toda la humanidad, que es realmente el mundo que tenemos.

Científicos, genios y patentes

¿Qué pensáis sobre toda esta cuentión? La sed, la hambruna y la pobreza energética, son constructos prácticamente obsoletos, tecnológicamente hablando, por lo que es una cuestión de voluntad política, es una cuestión de la sociedad civil, el reclamar lo que la abundante naturaleza proporciona.

Os invito a investigar sobre las patentes que ya están inventadas a este respecto, algunas con más de un siglo de antigüedad.

Comparte!

Deja una respuesta